las ninfas suicidas: la esclavitud.

Aquella noche fué amarga, cuando acabaron de enterrar a sus muertas montaron el campamento para poder dormir, lo hicieron a una distancia prudencial de dónde había sucedido la batalla, pronto los buitres y chacales darían cuenta de los lobos muertos……

hicieron recuento, quedaban setenta y nueve ninfas y hicieron una reestructuración, equipo de mando se convirtió en cuatro personas en lugar de cinco, las exploradoras siguieron siendo 10 pues era una cifra necesaria, las cazadoras aumentaron a 15 pues ya iban disminuyendo las provisiones y necesitaban mas caza paara sobrevivir, el equipo de intendencia quedó relegado a 8 pues había menos utensilios y armas extra que llevar de un sitio a otro, los pelotones se acomodaron a la nueva situación, formándo cada escuadron 21 ninfas.
Ninfala sonrió, todavía tenían mucho que decir antes que la última ninfa cierre los ojos definitivamente en la vida eterna junto a su “cabraloca”, todas suspiraban y los echaban de menos, pero todavía no era el momento, todavía conseguirían muchos pasos en su venganza, su camino no acabaría hasta que murieran todas…..
Pero después de la noche llegó el día y el calor hizo mella en el campamento, cuando ya no podían soportarlo más y las centinelas apostadas se morían de sopor y echaban cabezadas como unas locas, una figura pequeña, semi-enana se coló en el campamento, parecía mentira que ni las lagartijas se pudieran mover tan rápida y silenciosamente como aquella, llegó hasta la intendencia y se acercó a la barrica de agua, abrió con cuidado y echó unos polvos dentro de ella, luego salió tranquilamente como había entrado, nadie se dió cuenta de nada, al anochecer cuando estaban preparando al marcha se “recargaron” las cantimploras, todas las ninfas bebieron después de aquel agotador y caluroso día, poco después todas empezaron a caer como moscas.
Bere-bere que así era su nombre era un hombrecillo de los páramos, unos seres de poco más de un metro de altura y que vivían en aquellos infiernos, había hechado unos “polvos del sueño” en el agua de las ninfas, par poder capturar a las ninfas, El nigromante rojo había oido ya de lasa aventuras de las ninfas y recordaba que le gustaría tener algunas como concubinas en su harén, así que mandó a un emisario a los hombrecillos de los páramos ordenándoles que apresaran a las ninfas, cuántas más mejor y se las llevaran a su corte, los hombrecillos eran débiles pero muy astutos, llevaban un día entero siguiendo a las ninfas sin que estas se dieran cuenta siquiera.

Una vez todas estaban dormidas, entraron tranquilamente con carretas tiradas por lobos negros con jaulas de madera encima y fueron poniendo las ninfas en las carretas, cinco en cada carreta, hizo falta un total de dieciséis carretas para llevarlas a todas, una vez cargadas las carretas los hombrecillos de los páramos salieron hacia el castillo del nigromante rojo, tardarían tres días en llegar y mientras a las ninfas las mantendrían dormidas, no querían sustos con ellas, pero una ninfa había salido del grupo antes de que ocurriera lo que hemos descrito, una vez hubo hecho sus necesidades se quedó escondida al ver que sus compañeras se desmayaban plácidamente, desde su atalaya vió cómo entraban los hombrecillos y lo que sucedía después, quiso atacarles, pero eran demasiados y no ganaría nada muriendo en aquellas circustancias, así que cuando hubieron marchado se puso en marcha,, cargó con sus armas de ataque y la comida que pudo encontrar, le quedaba poca agua, pro como había visto al hombrecito no se atrevió a beber agua “contaminada”, así que continuó rezando a sus dioses para que hubiera agua enel camino.
La ninfa era Sifiliada, la jefa de exploradoras, no era una casualidad porque sabía leer un rastro mucho mejor que cualquier otra,así que dejó marchar a las carretas y se dispuso a seguirlas……….

continuará

imagen: http://walpaper.es/wallpaper/Chica-y-Cadenas/

si llegó aquí desde la página oficial del cuento pulse aquí para volver a ella: las ninfas suicidas

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2 pensamientos en “las ninfas suicidas: la esclavitud.

  1. Sigo con la historia, no me pierdo ningún capitulo, pero no te comente nada en el anterior, ya que cuando lo leí estaba ya en la cama. Me gusta, como todo lo que escribes.

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