El muro del fin del mundo: El cuento (parte segunda).

nada2
Wolfag:”Los faunos estaban liderados por Decibeles un jóven fauno al que el propio Fausto le había hecho el encargo de reclutar a toda la población de Pico Pelado para ayudarnos a luchar contra los humanos, hizo su cometido y seis mil enanos que quedaban en la ciudad se pusieron en marcha, no llegaron a entrar en batalla pues les llegaron noticias del fin de la guerra del portal en el camino, pero mientras se preparaban Decibeles y sus compañeros tuvieron conocimientos de “la nada”, el señor enano se negaba a dejar la puerta del norte sin defensa, nadie sabía que podía venir de allí, tanto estuvieron departiendo sobre el norte y la “nada” que Decibeles decidió salir hacia el norte para intentar averiguar que era la nada, salieron tres parejas de fauno-ninfas, nunca más se volvió a saber de ellos, cuando volvieron los enanos a Pico Pelado, una compañía salió hacia el norte a buscarlos pero regresaron al cabo de tres días, los enanos sabían que era lo máximo que se podían extender en el norte, a la pregunta de ¿qué habéis encontrado?, la respuesta fué clara: nada……”
Wolfag apagó su hoguera y se sentó tranquilamente con su vieja pipa de ébano en la mano, echó mano de su tabaco y empezó a hacer pequeños círculos de humo, Philippo se acercó a su lado y dijo: “viejo buhionero esta noche te has superado, nunca pensé que podrías superar el cuento del año pasado, pero siempre te superas, ¿cómo es posible que conozcas estos cuentos tan “surrealistas”?”.

Wolfag sonrió al joven fauno, si tuviera que decir que una de aquellas criaturas “cabralocas” fuera su preferido, sin duda sería éste.

Wolfag:”joven fauno cree todo lo que te diga y punto, recuerda que yo estuve allí……”

continuará.

Anuncios